La misión Artemis II completó su regreso a la Tierra este viernes 10 de abril, en una operación que fue transmitida en vivo por la NASA. La cápsula Orion descendió desde el espacio tras varios días de misión, en una maniobra considerada crítica por las condiciones extremas que implica.
Durante el reingreso, la nave alcanzó velocidades hipersónicas superiores a los 40.000 km/h, generando un intenso calentamiento que envolvió la cápsula en una “bola de fuego”. Este proceso es clave para evaluar la resistencia del escudo térmico.
Descenso y amerizaje en el Pacífico
En la fase final, la cápsula redujo su velocidad antes de desplegar paracaídas. El amerizaje se produjo en el océano Pacífico, donde equipos de rescate aguardaban para asistir a los astronautas tras el impacto controlado.
El descenso también generó un estallido sónico perceptible en zonas cercanas. Este fenómeno ocurre cuando la nave supera la velocidad del sonido, produciendo una onda de choque audible desde tierra.
Evaluación y siguientes pasos
Tras el amerizaje, personal médico ingresó a la cápsula para verificar el estado de la tripulación. Los astronautas fueron trasladados a un buque, donde continuaron los controles tras el viaje espacial.
El éxito de esta misión representa un paso clave para futuras exploraciones. Artemis II sienta bases para nuevas misiones tripuladas, consolidando avances en la exploración del espacio profundo.





















