La denuncia por el supuesto secuestro de una joven activó a la Unidad Antisecuestros y Extorsión (UNASE), que ejecutó el operativo “Libertad 235” en el sector San Pedro, en Manta, y en el barrio Los Geranios, en Montecristi. Según la versión inicial, se exigían 2.000 dólares para su liberación.
Sin embargo, tras las primeras diligencias investigativas, la Policía determinó que no existía un secuestro real, sino un autosecuestro planificado. Las inconsistencias en los testimonios y el rastreo de llamadas permitieron esclarecer el caso.
Quiénes están implicados
Como resultado fue aprehendida Andrea Rocío S.P., de 22 años, y se dispuso el aislamiento de los adolescentes M.A.A.S. y A.E.A.S., ambos de 15 años. Según información oficial, todos son ecuatorianos y no registran antecedentes.
De acuerdo con la investigación, la joven habría fingido su retención con la colaboración de sus primos menores de edad para exigir dinero a su propio padre. El plan incluía llamadas extorsivas y el uso de una cuenta bancaria para recibir el dinero solicitado.
Consecuencias legales
El delito de simulación de secuestro está contemplado en el Código Orgánico Integral Penal y puede acarrear penas de entre dos y cuatro años de prisión, dependiendo de lo que determine la autoridad judicial.
Las autoridades recordaron que este tipo de hechos moviliza recursos humanos y logísticos del Estado, en un contexto donde los delitos de secuestro y extorsión generan alta preocupación social.





















