El transporte público en Quito modificará su operación desde el 5 de mayo, iniciando a las 08:00 y finalizando a las 19:00, como parte de una medida de “racionalización” adoptada por los transportistas. La decisión responde a la falta de acuerdos con el Municipio sobre la revisión de tarifas.
El sector sostiene que la tarifa actual ya no cubre los costos operativos, debido al incremento en combustible, repuestos y mano de obra, lo que ha generado presión para replantear el modelo de financiamiento del servicio.
Advertencia de paralización en Manta
En Manta, la situación también genera preocupación. Los transportistas urbanos advirtieron que podrían paralizar sus operaciones desde el 18 de mayo tras el fin de las compensaciones económicas entregadas por el Gobierno Nacional.
El gremio asegura que sin subsidios el sistema se vuelve insostenible, planteando la necesidad de ajustar tarifas o implementar mecanismos de compensación que permitan mantener el servicio activo.
Tarifa técnica y sostenibilidad
Los transportistas en distintas ciudades coinciden en que existe una brecha entre la tarifa actual y la tarifa técnica real. En algunos casos, se estima que el costo del pasaje debería ser significativamente mayor para cubrir los gastos.
El desafío es encontrar un equilibrio entre sostenibilidad financiera y acceso ciudadano al servicio, evitando que el impacto recaiga directamente en los usuarios.
Competencias y responsabilidad institucional
Desde el Gobierno Nacional se ha señalado que la fijación de tarifas corresponde a los Gobiernos Autónomos Descentralizados, trasladando la responsabilidad a los municipios.
Esta postura ha generado debate sobre el rol del Estado en la regulación del transporte público, considerando el impacto directo en la movilidad y la economía de la población.





















