Este 16 de abril de 2026 se cumplen 10 años del terremoto de magnitud 7,8 que sacudió la costa de Ecuador, con epicentro entre Pedernales y Cojimíes, en la provincia de Manabí. El sismo dejó 671 fallecidos, miles de heridos y una crisis humanitaria que impactó al país.
Manabí fue la zona más afectada, especialmente ciudades como Manta, donde sectores enteros colapsaron, marcando uno de los episodios más trágicos de su historia. A nivel internacional, el evento fue catalogado como uno de los desastres más devastadores en la región en la última década.
Manta lidera actos de memoria y homenaje
En este contexto, la ciudad de Manta desarrolla una jornada de conmemoración encabezada por la alcaldesa Marciana Valdivieso. Los actos se concentran en Tarqui, zona cero de la tragedia, donde se registraron pérdidas humanas y materiales de gran magnitud.
Las actividades incluyen una ofrenda floral, eventos simbólicos y la inauguración de un memorial en honor a las víctimas. Además, se prevé un acto central a las 18:58, hora exacta en que ocurrió el terremoto, acompañado de una ceremonia religiosa.
Memoria, dolor y resiliencia
A una década del desastre, familiares de las víctimas mantienen viva la memoria, mientras la ciudad muestra avances en su proceso de reconstrucción. Sin embargo, el impacto emocional y social sigue presente en quienes vivieron la tragedia.
El caso de Ecuador continúa siendo un referente en la región sobre gestión de emergencias y procesos de recuperación tras desastres naturales, manteniendo la atención internacional en la resiliencia de sus comunidades.





















