Abdalá Bucaram rompió el silencio después de ser condenado a nueve años y cuatro meses de prisión dentro del caso Pruebas COVID-19 y anunció que apelará la resolución.
A su salida de la Clínica Borja, en Guayaquil, el exmandatario sostuvo que “la sentencia está nulitada” y anticipó que su defensa presentará los recursos correspondientes para cuestionar el fallo conocido el 9 de septiembre.
Bucaram había permanecido hospitalizado por una condición cardíaca y posteriormente solicitó el alta médica.
El expresidente dejó claro que continuará su defensa en tribunales y buscará revertir la condena mediante una apelación.
Expresidente cuestiona al juez de la causa
Durante sus declaraciones, Bucaram dirigió críticas contra el juez ponente Gandhy Cervantes, a quien atribuyó una supuesta “animadversión” en su contra.
También mencionó a Guillermo Lasso y María Paula Romo y aseguró poseer material que, según su versión, permitiría demostrar presuntas irregularidades dentro del proceso.
Sin embargo, estos señalamientos corresponden a la versión del exmandatario y deberán ser sustentados por las vías judiciales correspondientes.
Bucaram aseguró que expondrá públicamente los elementos con los que pretende cuestionar la sentencia.
Lanza acusaciones y deslinda al actual Gobierno
El exmandatario también formuló acusaciones contra Oren Sheinman, otro de los sentenciados, al relacionarlo con la muerte del ciudadano israelí Shy Dahan en 2020.
Esta afirmación corresponde exclusivamente a Bucaram y, según la información disponible, no consta como una conclusión oficial de Fiscalía.
Además, el expresidente manifestó que no responsabiliza al Gobierno de Daniel Noboa por el proceso judicial que enfrenta.
La reacción de Bucaram abre ahora una nueva etapa del caso, centrada en los recursos que presente su defensa contra la sentencia.























