Una nueva ofensiva rusa contra Ucrania dejó víctimas mortales y graves daños en varias ciudades. Según las autoridades ucranianas, al menos 11 personas murieron tras el ataque masivo, que golpeó especialmente a Kiev.
En la capital se reportaron fallecidos, heridos e incendios en distintos sectores, mientras cientos de ciudadanos buscaron refugio ante las explosiones.
El ataque también dejó víctimas en Járkov y Jersón, aumentando la preocupación por la intensidad de la ofensiva rusa.
Catedral histórica resulta afectada
Uno de los hechos que generó mayor impacto fue el incendio registrado en la catedral de la Dormición, ubicada dentro del histórico Monasterio de las Cuevas de Kiev.
El complejo religioso es considerado uno de los símbolos más importantes del cristianismo ortodoxo y forma parte de la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco.
Ucrania acusó a Rusia de atacar deliberadamente la zona, mientras Moscú negó esa versión y atribuyó el incendio a restos de defensa aérea.
Presión internacional aumenta contra Rusia
La Unesco condenó el ataque y expresó su disposición para colaborar en la evaluación de los daños provocados al patrimonio cultural.
Tras la ofensiva, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski pidió a los líderes del G7 aumentar la presión sobre Rusia y reforzar la ayuda militar para Ucrania.
El bombardeo reavivó las condenas internacionales y volvió a poner en alerta la protección del patrimonio religioso y cultural en medio de la guerra.






















